En su amplio jardín podemos disfrutar de la paz y tranquilidad que se respiran en la Casona.
Un edificio de dos plantas con muros de mampostería, adornados con piedras de sillería de perfecta ejecución,
Cuenta además con una galería acristalada que confiere una maravillosa luminosidad al comedor de la Casona.
Por la noche la casa se transforma y transmite a sus inquilinos un ambiente mágico y romántico con la galería completamente iluminada
resplandeciendo en el oscuro cielo del valle de Campóo.