Su carácter tan variado se debe a ser zona de transición entre la zona atlántica al norte, y la Meseta, de carácter más mediteráneo al sur, y entre la alta y la media montaña.
Los mejores robledales de Campóo, son el monte Robleda en Villacantid, el de Lanchares, no muy extenso pero con magníficos ejemplares, y extensas áreas de Valderredible, con el monte Higedo, el mayor robledal cántabro.
Por encima de este tipo de vegetación nos encontramos con el hayedo. Hay hayedos dispersos por el sur de Campóo, como el de Hormiguera, pero los más extensos están en el Alto Campóo, que se pueden ver muy bien en la carretera que sube a Brañavieja.
Por encima de los hayedos, aparecen algunos abedules, pero el predominio ya es de la vegetación arbustiva y herbácea, que gran parte del año permanece cubierta de nieve.
Toda esta vegetación es bastante variable a lo largo de las diferentes estaciones.
En el invierno se pueden ver, en algunos días especiales, bonitas superficies nevadas.
La primavera es algo tardía, pero con los campos floridos y los árboles con hojas frescas.
El verano es templado y agradable, y suele acabar con las últimas nieves de Alto Campóo, y toda la vegetación está en su máximo esplendor.
El otoño es más húmedo y es la época en la que se recogen los frutos silvestres.
En estos ambiente privilegiados vive una amplia fauna, que a veces es fácil de observar. Así el pantano es el hogar de numerosas aves acuáticas, especialmente en invierno. en los bosques son frecuentes el ciervo y el corzo, así como jabalíes, martas. Pero una especie animal emblemática de Campóo es la cigüeña. En Villaescusa hay una colonia al lado de la carretera, con más de 20 nidos.